Capítulo 11:
-¿Justin?- Lo llamó su madre y él salió de sus pensamientos, la miró confundido ¿Le había dicho algo?
-¿Si?-
-Que lleves a ____ a la sala de estar, yo ahorita les llevo algún aperitivo- Le dijo y ella se dirigió a la cocina.
Él a la nada le asintió y agarró a ___ del brazo haciéndola pararse, ella lo miró ceñuda y él la llevo a la sala y la sentó en el esponjado y grande mueble blanco subiendo luego a sus hermanitos.
-___ ¿Estás de nuevo con Justy?- Le preguntó la pequeña Jazzy a ___ Justin quiso traspasar con la mirada a su hermana pero mejor se fue a la cocina a ayudar a su madre.
-No linda, sólo somos –Ella se quedó pensando, ni amigos ni novios eran ¿Qué eran?- … amigos- Sonrío.
-Entonces podrás salir conmigo- Dijo con una gran sonrisa Jaxon Bieber.
-Cuando quieras podremos salir al patio- Soltó una pequeña risita.
-A mí me gustabas de novia de Justy- Siguió la pequeña niña con un puchero en sus labios.
-A mí igual- Susurró ella para si misma.
-¡Aquí hay galletas! –Gritó Justin interrumpiendo, puso una gran charola con diferentes tipos de galletas y dulces en la mesita de centro que adornaba la estancia: grande y espaciosa con una pantalla plana que abarcaba gran parte de la pared y un candelabro de techo lujoso y lindo dándole un toque inspirador y tranquilo por no decir elegante.
-Gracias- Dijo ___ instintivamente mientras tenía la mirada fija en un punto perdido.
Desde que corto con Justin nada había sido igual para ella, ya no era la chica divertida y bromista que solía ser, ahora era más tranquila y ‘amargada’- Como se lo dijo una vez Mishell- mientras que él disfrutaba de la vida, disfrutaba cada minuto y segundo como si fueran los últimos. Eso admiraba de él, que nada le hería ese orgullo tan grande ni ese ego y mucho menos corrompían sus sentimientos. Suspiró y siguió viendo a la nada, ¿Qué tenía que hacer para volver a hacer la de antes? A ella le encantaba jugar con chicos, le gustaba ser una rompecorazones, le gustaba lucir prendas finas y sentirse libre. Ahora se sentía encerrada y con límites, quería gritar. Maldito bastardo, estúpido imbécil. Lo pagaría de alguna forma. Ella sería de nuevo la de antes y lo haría sufrir por todo lo que le hizo. Si ella sufrió en la ruptura de su relación, él lo sufriría el doble.
-¿___? –Le habló Justin y ella lo miró con los ojos entrecerrados.
-¿Qué?
-¿Entonces sí? – Le preguntó ¿Lo había escuchado?
-¿De qué?
Él suspiró, empezaba a creer que ella solo escuchaba lo que le convenía.
-Que si podemos ir a mi cuarto a hacer la tarea- Le volvió a repetir.
-¿Justin?- Lo llamó su madre y él salió de sus pensamientos, la miró confundido ¿Le había dicho algo?
-¿Si?-
-Que lleves a ____ a la sala de estar, yo ahorita les llevo algún aperitivo- Le dijo y ella se dirigió a la cocina.
Él a la nada le asintió y agarró a ___ del brazo haciéndola pararse, ella lo miró ceñuda y él la llevo a la sala y la sentó en el esponjado y grande mueble blanco subiendo luego a sus hermanitos.
-___ ¿Estás de nuevo con Justy?- Le preguntó la pequeña Jazzy a ___ Justin quiso traspasar con la mirada a su hermana pero mejor se fue a la cocina a ayudar a su madre.
-No linda, sólo somos –Ella se quedó pensando, ni amigos ni novios eran ¿Qué eran?- … amigos- Sonrío.
-Entonces podrás salir conmigo- Dijo con una gran sonrisa Jaxon Bieber.
-Cuando quieras podremos salir al patio- Soltó una pequeña risita.
-A mí me gustabas de novia de Justy- Siguió la pequeña niña con un puchero en sus labios.
-A mí igual- Susurró ella para si misma.
-¡Aquí hay galletas! –Gritó Justin interrumpiendo, puso una gran charola con diferentes tipos de galletas y dulces en la mesita de centro que adornaba la estancia: grande y espaciosa con una pantalla plana que abarcaba gran parte de la pared y un candelabro de techo lujoso y lindo dándole un toque inspirador y tranquilo por no decir elegante.
-Gracias- Dijo ___ instintivamente mientras tenía la mirada fija en un punto perdido.
Desde que corto con Justin nada había sido igual para ella, ya no era la chica divertida y bromista que solía ser, ahora era más tranquila y ‘amargada’- Como se lo dijo una vez Mishell- mientras que él disfrutaba de la vida, disfrutaba cada minuto y segundo como si fueran los últimos. Eso admiraba de él, que nada le hería ese orgullo tan grande ni ese ego y mucho menos corrompían sus sentimientos. Suspiró y siguió viendo a la nada, ¿Qué tenía que hacer para volver a hacer la de antes? A ella le encantaba jugar con chicos, le gustaba ser una rompecorazones, le gustaba lucir prendas finas y sentirse libre. Ahora se sentía encerrada y con límites, quería gritar. Maldito bastardo, estúpido imbécil. Lo pagaría de alguna forma. Ella sería de nuevo la de antes y lo haría sufrir por todo lo que le hizo. Si ella sufrió en la ruptura de su relación, él lo sufriría el doble.
-¿___? –Le habló Justin y ella lo miró con los ojos entrecerrados.
-¿Qué?
-¿Entonces sí? – Le preguntó ¿Lo había escuchado?
-¿De qué?
Él suspiró, empezaba a creer que ella solo escuchaba lo que le convenía.
-Que si podemos ir a mi cuarto a hacer la tarea- Le volvió a repetir.

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