miércoles, 30 de julio de 2014

¿Destinados a estar juntos? Cap.72

Capítulo 72:

Los rayos de sol iluminaban su cara, provocando que entrecerrara los ojos para poder ver a su chico. Ambos estaban sentados en el mismo árbol de antes, Justin abrazándola por detrás y ella recostando su cabeza en el pecho de él; los dos sumidos en sus pensamiento.
¿Por qué quería quedarse ahí para siempre? Cerró los ojos y respiró hondo, quizás porque era el único momento de ese día que tenía paz y relajación, no habían problemas ni preocupaciones. Abrió los ojos y aspiró el perfume de su novio. Los músculos se le tensaron y una corriente eléctrica pasó por su cuerpo, acabando en su centro. ¡Oh sí! Era por eso.

-¿Qué tanto me miras?- Preguntó Justin atrayéndola a la realidad. Dejando sus pensamientos de lado, se concentró en esos intensos ojos miel que la observaban.

-¿Hmmm?-

-¿Qué tanto me miras?- Volvió a repetir mirándola en confusión. ¿Qué pasaba por esa linda cabecita suya?

-Nada, sólo no quiero que esto se acabe-

-¿A qué te refieres?- El entrecejo de Justin se profundizó. Miró sus largas pestañas que hacían una cortina de sombra debajo.

-A esto- Hizo girar su mano, simulando su alrededor- Nosotros, aquí, debajo de este árbol, con el sol calentando nos y la brisa en su contra, refrescando nos.

Lo pensó y lo sintió, ella tenía razón. Todo bien rico y más porque estaba atrás de ella restregando su miembro en su trasero. Ahogó un gemido, necesitaba sexo y rápido, si no se volvería loco.

-Tienes razón- Posó su barbilla en el hombro de ____________ y la estrujó entre sus brazos, acercándola aún más- Esto es delicioso y más aquí contigo.

Su último pensamiento lo dejó desconcertado, no lo quería hacer con cualquier chica, de tan sólo pensarlo se le bajó la erección ¿Por qué?, la respuesta llegó rápidamente... no lo quería hacer con ninguna de esas zorras que los miraban a lo lejos porque ellas no eran ____________, ellas no eran su chica. La que lo obligaba a ser un completo estúpido todas las noches jugando al "cuelga tú" en el teléfono, hablando por horas y horas hasta ver quien se dormía primero. Simplemente ella le robaba el sueño.

-Es tan satisfactorio...- Cerró los ojos al igual que ella.

Pagó su coca-cola light y se dirigió a las mesas traseras, preguntándose el por qué toda ésta gente miraba hacia una sola dirección, hacia el lugar que deseaba ir y sólo hizo falta que caminara unos metros más para averiguarlo. La lata cayó de sus manos y el corazón se le encogió. Le habían robado al chico de su niñez, a ese chico que desde niña amaba.

-Disculpe, esto es de usted-

Se volvió y encontró a Logan Ovando, capitán del equipo de fútbol americano, recogiendo su lata de refresco. Le sonrió y le dio las gracias en un murmullo cuando se la dio, dándose cuenta de que tenía la voz quebrada y los ojos llorosos. Una lágrima resbaló.

-¿Te encuentras bien?-

Ella rápidamente la quitó y asintió, tratando de sonreír.

-Sí, es sólo que... una pestaña me entró en el ojo- por ende se llevo la mano derecha a uno de sus ojos- ay... ay... duele mucho

-Que fatal mientes- Logan rió, haciendo que ella temblara a causa de aguantar una carcajada, su risa era contagiosa.

-¿Sí? Muchos me lo han dicho-

-Supondré que te creo. ¿Quieres ir a comer o a caminar después del colegio, para que el aire entre en tu ojo y quite esa molestosa pestaña?-

Ella sintió que la sangre se le acumulaba en las mejillas.

-Claro, es un gusto tener a alguien aquí que se compadece de un ojo-

-Sí, soy el único que comprende ese tipo de dolor-


Disculpen la tardanza de subir los capitulos.Bueno aqui les dejo uno.Espero que les gustes. :D

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