sábado, 12 de julio de 2014

¿Destinados a estar juntos? Cap 35


Capítulo 35:

El olor a humedad y los rayos del sol que se proyectaban en sus ojos lo hicieron levantarse, miró el techo, su habitación no tenía las paredes pintadas de beige, eso hizo que se sentara. Había un espejo enorme frente a él lleno de maquillaje y accesorios de mujer. La carne se le puso de gallina al recordar, ¡Se había quedado dormido! Luego de haber llevado a ____ de nuevo a la cama la acostó y con sus brazos le abrazo, susurrándole cosas tiernas al oído hasta que ella se durmiera, un momento… ¡_____! Miró a su izquierda, nada, la cama estaba intacta, a la derecha y… ¡BAM! ____ Parker estaba a su lado durmiendo como un hermoso oso.

Eso estaba mal, debió haber bajado para supervisar todo… ¡La casa!
Eso lo asustó más ¡Sus padres! Desesperadamente miró la habitación y revisó el baño, nada, nadie estaba aquí. Buscó sus pantalones y lo encontró en la mecedora, acomodados y perfectamente doblados con delicadeza, eso no le importó. De un salto se los puso y en silencio salió de ese cuarto y corrió por las escaleras.

Al encontrarse con el último escalón casi le da un infarto, su casa ¡Su bellísima casa!, vidrio roto por aquí, ropa por allá, los jarrones carísimos llenos de orina. Revisó cada parte de su casa, encontrándose con cosas que jamás había visto. Condones sueltos y desparramados en las habitaciones, las camas desacomodadas, el olor a rancio, estaba seguro que su cara era un poema.
¡Su cuarto!, tenía cosas valiosas allí, corrió de nuevo hacia las escaleras y subió de dos en dos los escalones, el corazón le resonaba en la cabeza, las fotos, las fotos de ____ y él todavía las tenía colgadas, las almohadas rosas y moradas que ella le daba las tenía en el ropero y la joyería que se compraban estaban colgadas a simple vistas, mierda, sabía que debió guardarlas en una caja y votarlas pero no quería. Ahora recibía las consecuencias. Abrió la puerta y el corazón se le paró, su cuarto estaba igual que abajo, como si un millón de elefantes hubieran pasado y lo hubieran tirado todo. Las almohadas de su cama tiradas en el piso al igual que sus sobrecamas, la joyería tirada y el ropero abierto, su baño, su baño todo mojado y sucio, dios, olía como si un perro hubiera muerto ahí mismo.

-¡Dios, que asco!- La voz provino de afuera, salió del baño y se encontró con ____ apoyada en el marco de la puerta, arrugando la nariz y viendo todo con los ojos bien abiertos- ¿Esto pasa siempre?- Le preguntó cuándo su mirada se posó en él.

-Eh… no… no…- Negó con la cabeza y con pasos de robot llegó a su lado y la empujó, no quería que viera que todavía guardaba esas cosas ahí.- Deberías darte un baño, se te ve agotada.

-¿Me estás diciendo que huelo mal o que estoy sucia?

-No… eh no, sólo que, mis papás no tardarán en llegar

-Oh bueno- ella se giró y regresó al cuarto, pero al pisarlo giró y volvió a lado de Justin.

-No tengo ropa- Se encogió de hombros y el rubor corrió por sus mejillas.

-Usa la que quieras de mi madre, seguro que algo te queda- Y sin más, cerró la puerta en la cara de ella. ¡Sus padres!, buscó con la mirada su celular, no estaba y estaba seguro que lo había dejado antes en la cama.

Tiró cosas de su tocador, buscó en el piso y revoloteó las sobrecamas. Una vez que lo halló revisó, 7 llamadas perdidas de sus papás y un mensaje, inmediatamente lo abrió y cerró los ojos con satisfacción, sus padres se habían quedado en el hotel donde se hacía la comida de gala. Eso le daba tiempo para acomodar, se levantó del suelo y empezó con su cuarto, tiró dos condones, acomodó la ropa, fijó su ropero y compuso lo demás. Sentía que algo faltaba pero veía que todo estaba en orden, todo estaba ahí pero seguía con ese presentimiento. Sin más salió de la habitación confundido y entró a la de los invitados haciendo la misma operación.

Más fresca y relajada que cuando se levantó en el cuarto de los padres de Justin, salió del baño, busco entre las ropas y escogió unos pantalones y una camiseta de tirantes, la madre de Justin era tan chiquita que la ropa le quedaba a la perfección. Miró luego a su alrededor, estaba segura de que Justin quería que le echaran una mano, así que se puso a acomodar las sabanas y la cómoda, salió cuando terminó y encontró a Justin en la misma planta, sacando unas tangas con una bolsa de basura y con la cara de disgusto, eso la hiso reír.

-Que desmadre-
-Sí, lo peor es que están por llegar- le contó Justin y miró abajo, la planta donde estaban estaba lista, ahora le quedaba la de abajo, miró su muñeca, su reloj de oro marcaba las 11: 30 y sus padres estarían a las 12, tenían el picnik a esa hora, sino sus padres llegaban en poco.

-Vamos, te ayudo- Murmuró ____ bajando las escaleras.

Fascinado por aquella chica, ¿Qué mujer le ayudaría a limpiar su casa? Con las que recordaba, ni una, sólo su madre. Las demás tenían a sus amas de llaves para no romperse las uñas.

-¿Te quedarás ahí parado o actuaras?- Con eso se puso a barrer.

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