Capítulo 51:
Miró los locales, los edificios, las iglesias, los parques, preguntándose si alguna vez él haría algo como eso o más grande, ni la puta menor idea. Hiso sonar las ruedas del auto al estacionarse y rápidamente agarró su mochila, no tenía ganas de pensar en su futuro, lo primero era el presente. Abrió la puerta y tiró la mitad del cigarrillo al suelo, ni eso podía controlar su nerviosismo y su mal humor. Estrelló la puerta de nuevo y caminó hacia la entrada, pasándose la mano por los mazos de cabellos. ¿Qué haría ahora? Su vida se había ido a la mierda ya con lo que hiso.
-Tarde Bieber- Anunció su maestro, él asintió y fue a los vestidores, dejando al señor Piters impresionado, jamás le había ignorado, negó con la cabeza, igualito asu padre.
-¡Hermano!- Saludó Ryan y todos se pararon a darle un golpe en el hombro, él los miró, era ahora o nunca. Sacó de la chaqueta la pequeña pulsera de pie que tenía guardada.
-Aquí la prueba de que me acosté con Kesha- Sonrió y se la tiró al mismo. Todos rieron, la conocían bien, ella lo tenía en su pie derecho siempre, como un amuleto, él se la había quitado una vez que la vio dormida. No podía arriesgarse pidiéndole una firma en las hojas que habían hecho para comprobar que se habían acostado y era lo único que se le había ocurrido.
-Bien Bieber, tienes a tu favor 400 puntos- Chaz asintió, Ryan lo anotó en la misma lista que había sacado la otra vez.
-¡Chicos, chicos! revancha en la cancha- Alfredo llegó corriendo y se fue. Todos salieron, menos Justin que se quedó recogiendo la pulsera que el gran idiota había tirado, ¿Cómo devolver ese objeto?
Hiso tronas los huesos de su nuca, mientras ponía las manos en las caderas, el short negro se le pegó y la blusa empezaba a llenarse de sudor. Estaban en una reta, sus amigas con las zorras compinches de Kesha, miró como sacaba una castaña, Yarintzi, se puso en posición. La pelota fue directo a las gradas, punto para el equipo de _____. Ella pidió sacar, atrapó el balón que Mishell le tiraba y se colocó en posición de saque. El voleibol era su fuerte, sonrió y elevó el balón y con la mano libre le dio un golpe con la mano bien abierta, sintiendo el ardor luego de golpearlo. Kesha se la pasó a Mariana, Mariana a Yarintzi y ésta la volvió a pasar en el campo de ellos, Samanta la agarró, pasándosela a Mishell y Mishell a _____.
Justin observaba todo, desde lo lejos, tenso y con los brazos cruzados. Kesha atrapó la pelota de ______ y saltó para luego darle un remate, el balón yendo directamente a la cara de _____, ésta chilló y cayó al suelo. Inmediatamente se paró, y todos parecieron copiar su acto.
Se acercó cuando el profesor la hiso pararse y le revisó el ojo.
-¿Está bien?- Preguntó. _____ asintió y cubrió su ojo soltando un jadeo.
-¿Vas a seguir?- Le preguntó el señor Piters a ella, ella asintió.
-Linda, si no puedes…- Justin empezó a decirle pero ella negó.
-Lo haré- Ella asintió y se fue.
Que chica, pensó, jamás se vencía y juraba que si fuera él en lugar de ella ya se hubiera rendido o se le hubiera abalanzado.
Apretó los dientes, la muy perra parecía estar enojada con ella, ¿Qué le había hecho? Le había dolido hasta el alma, sintió que el cerebro se le había movido del lugar. La miró, ella sonreía. Tenía suerte de que no le dijera nada a su profesor porque seguro le darían una semana de detención o la castigarían.
-¿No te dolió Parker?- Le preguntó, _____ rió.
-Para nada, empieza a tirar- Le respondió y le hiso una seña con el dedo corazón, se inclinó hacia adelante, sosteniéndose de sus rodillas y esperando el balón.
-Si hubiera sido yo le hubiera partido la cara- Le susurró Mishell, haciéndola reír. Eso quería, le seguía ardiendo el ojo.
Miró los locales, los edificios, las iglesias, los parques, preguntándose si alguna vez él haría algo como eso o más grande, ni la puta menor idea. Hiso sonar las ruedas del auto al estacionarse y rápidamente agarró su mochila, no tenía ganas de pensar en su futuro, lo primero era el presente. Abrió la puerta y tiró la mitad del cigarrillo al suelo, ni eso podía controlar su nerviosismo y su mal humor. Estrelló la puerta de nuevo y caminó hacia la entrada, pasándose la mano por los mazos de cabellos. ¿Qué haría ahora? Su vida se había ido a la mierda ya con lo que hiso.
-Tarde Bieber- Anunció su maestro, él asintió y fue a los vestidores, dejando al señor Piters impresionado, jamás le había ignorado, negó con la cabeza, igualito asu padre.
-¡Hermano!- Saludó Ryan y todos se pararon a darle un golpe en el hombro, él los miró, era ahora o nunca. Sacó de la chaqueta la pequeña pulsera de pie que tenía guardada.
-Aquí la prueba de que me acosté con Kesha- Sonrió y se la tiró al mismo. Todos rieron, la conocían bien, ella lo tenía en su pie derecho siempre, como un amuleto, él se la había quitado una vez que la vio dormida. No podía arriesgarse pidiéndole una firma en las hojas que habían hecho para comprobar que se habían acostado y era lo único que se le había ocurrido.
-Bien Bieber, tienes a tu favor 400 puntos- Chaz asintió, Ryan lo anotó en la misma lista que había sacado la otra vez.
-¡Chicos, chicos! revancha en la cancha- Alfredo llegó corriendo y se fue. Todos salieron, menos Justin que se quedó recogiendo la pulsera que el gran idiota había tirado, ¿Cómo devolver ese objeto?
Hiso tronas los huesos de su nuca, mientras ponía las manos en las caderas, el short negro se le pegó y la blusa empezaba a llenarse de sudor. Estaban en una reta, sus amigas con las zorras compinches de Kesha, miró como sacaba una castaña, Yarintzi, se puso en posición. La pelota fue directo a las gradas, punto para el equipo de _____. Ella pidió sacar, atrapó el balón que Mishell le tiraba y se colocó en posición de saque. El voleibol era su fuerte, sonrió y elevó el balón y con la mano libre le dio un golpe con la mano bien abierta, sintiendo el ardor luego de golpearlo. Kesha se la pasó a Mariana, Mariana a Yarintzi y ésta la volvió a pasar en el campo de ellos, Samanta la agarró, pasándosela a Mishell y Mishell a _____.
Justin observaba todo, desde lo lejos, tenso y con los brazos cruzados. Kesha atrapó la pelota de ______ y saltó para luego darle un remate, el balón yendo directamente a la cara de _____, ésta chilló y cayó al suelo. Inmediatamente se paró, y todos parecieron copiar su acto.
Se acercó cuando el profesor la hiso pararse y le revisó el ojo.
-¿Está bien?- Preguntó. _____ asintió y cubrió su ojo soltando un jadeo.
-¿Vas a seguir?- Le preguntó el señor Piters a ella, ella asintió.
-Linda, si no puedes…- Justin empezó a decirle pero ella negó.
-Lo haré- Ella asintió y se fue.
Que chica, pensó, jamás se vencía y juraba que si fuera él en lugar de ella ya se hubiera rendido o se le hubiera abalanzado.
Apretó los dientes, la muy perra parecía estar enojada con ella, ¿Qué le había hecho? Le había dolido hasta el alma, sintió que el cerebro se le había movido del lugar. La miró, ella sonreía. Tenía suerte de que no le dijera nada a su profesor porque seguro le darían una semana de detención o la castigarían.
-¿No te dolió Parker?- Le preguntó, _____ rió.
-Para nada, empieza a tirar- Le respondió y le hiso una seña con el dedo corazón, se inclinó hacia adelante, sosteniéndose de sus rodillas y esperando el balón.
-Si hubiera sido yo le hubiera partido la cara- Le susurró Mishell, haciéndola reír. Eso quería, le seguía ardiendo el ojo.

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