Capítulo 33:
Increíble, no podía expresar lo que sentía en ese momento. Justin la miró con ojos penetrantes, la había escuchado cantar pero jamás así tan alto y así de bueno. Sonrío, ____ era una cajita llena de secretos.
Sus mejillas estaban rosadas y ella estaba despeinada, ella podría usar un saco y estaría igual de linda- pensó Justin. _____ cerró los ojos sintiéndose mareada, como que toda la emoción se le subió a la garganta y se le quiso escapar pero tuvo que tragársela, jamás la dejarían en paz si le vomitaba a media escuela. Miró hacia el frente para poder apartar la mirada de Justin- quien ya la estaba incomodando- y con un gesto se despidió, dejando allí su orgullo, su ego herido y su corazón.
Caminó lenta y pausadamente tratando de no chocar con nadie, si no bebía algo pronto le vomitaría a cualquiera. Se sentó en un taburete y le pidió al Barman un vaso de agua, no quería pararse y abrir el fregadero por sí misma, si se paraba caería al suelo y no dudaba que se quedaría ahí hasta que alguien viniera a su rescate. El Barman le puso un vaso llenito de agua sabiendo cómo estaba de mal la chica con bonita voz y ____ la bebió tranquilamente, echó la cabeza hacia atrás y cerró los ojos pero pronto los abrió del golpe que se dio.
-Oww- se quejó y se sobo la cabeza, el dolor se extendió por toda su cabeza.
-Lo siento linda- Ante semejante voz volteó hacia atrás y lo vio ahí, con su típica sonrisa de “soy el macho” y su cara de niño bueno pero a la vez malo, viró los ojos y dejándose de tocar la cabeza se tomó lo que le quedaba de agua.
Minutos después ella volvía a tomar, pero esta vez cerveza, la chica era un roble, un roble fuerte e inquebrantable, pensaba Justin al verla, estaba a su lado viéndola discretamente mientras le tocaba la cintura a Kesha quien le sonreía gratamente, ¿De qué hablaría tanto? Aunque estuviera bonita no tenía la capacidad de darse cuenta de que a él no le importaba lo que dijera, él sólo estaba concentrado en que la morocha de su izquierda no se fuera a caer de la silla cuando no estuviera en sus cinco sentidos.
-Entonces ¿Qué dices Justy?- Eso lo trajo a la realidad, su hermana era la única que le decía así y escuchar ese sobrenombre en los labios de Kesha no era nada bueno, ni lindo, especialmente lindo.
-¿Ah?- Frunció el ceño.
-¿No estabas prestándome atención?- La muchacha alzó los pechos y lo miró indignada- Me acabas de invitar a pasarla contigo y ¿Para qué? ¿Para qué no me escuches?- Él quiso asentir pero sabía que eso no apagaría las llamas de Kesha, entonces se quedó en su lugar y sin poder evitarlo sus ojos viajaron a los labios rojos de ella.
-Cállate- le susurró y se acercó para besarlos pero se quedó sorprendido cuando ella resopló y se giró para perderse entre la gente. ¿Ahora que hizo mal? Miro a su otra chica y la vio que entre cerraba los ojos y dejaba caer pesadamente la cabeza en la mesa. El chico que suponía que estaba en la escuela y se había ofrecido de Barman, quiso tocarla pero Justin inmediatamente tomó a ___ entre sus brazos cuando ella se iba a caer.
-Se te pasaron las copitas Princesa de Mónaco- le dijo con una sonrisa de oreja a oreja, ella lo miró confundida, entonces le rodeó el cuello con sus brazos y dejó caer la cabeza en su pecho, sin duda eso fue más sorprendente que el hecho de que Kesha lo hubiera dejado con las ganas. Miró a su alrededor, la gente se divertía y entre más tarde se hacía más la gente se alborotaba. Buscó con la mirada a Ryan y lo encontró a unas cuantas sillas, veía como él con chulería besaba a la amiga de ____ y se le metía entre las piernas, se acercó y captando su atención con un golpe en la cabeza le gritó:
-Cuida de la casa- Ryan asintió y Justin –con ____ en brazos- subió las escaleras, no era nada del otro mundo que la cargara y menos en su casa, ellos hacían cosas peores en esas mismas escaleras.
Al momento que quiso entrar a su cuarto soltó un juramento, la puerta estaba cerrada, y se maldijo por idiota ¿Por qué no cerró la puerta como lo hizo con la habitación de sus padres? ¡La habitación de sus padres! Se encaminó ahí y efectivamente estaba cerrada, soltó un suspiro, aliviado. Acomodó a ____ en su pierna izquierda y en su brazo izquierdo, y con la mano derecha buscó arriba de la puerta la llave de repuesto. Pero al no encontrarlas se desesperó y ____ se removió, por el peso chocó con la pared y su miembro quedó enterrado en el costado derecho de ella y ahí soltó otro juramente. ¡Maldita sea, que le había dolido! Y con un violento golpe en la puerta la llave cayó, ¡Genial!
Se agachó y sonrió victorioso al tener la llave en su mano, abrió la puerta y cargó de nuevo- y bien- a ____ y con el pie cerró la puerta y le puso seguro. El cuarto estaba a oscuras y el olor a madera y a colonia los rodeo, adaptándose a la oscuridad llevó a ____ a la inmensa cama de sus padres y como si fuera un objeto de porcelana la depositó con cuidado. Alejándose la miró, hermosa, como si fuera una niña pequeña buscó un lugar cómodo y calentito en la cama y escuchó como ella suspiró de satisfacción.
Increíble, no podía expresar lo que sentía en ese momento. Justin la miró con ojos penetrantes, la había escuchado cantar pero jamás así tan alto y así de bueno. Sonrío, ____ era una cajita llena de secretos.
Sus mejillas estaban rosadas y ella estaba despeinada, ella podría usar un saco y estaría igual de linda- pensó Justin. _____ cerró los ojos sintiéndose mareada, como que toda la emoción se le subió a la garganta y se le quiso escapar pero tuvo que tragársela, jamás la dejarían en paz si le vomitaba a media escuela. Miró hacia el frente para poder apartar la mirada de Justin- quien ya la estaba incomodando- y con un gesto se despidió, dejando allí su orgullo, su ego herido y su corazón.
Caminó lenta y pausadamente tratando de no chocar con nadie, si no bebía algo pronto le vomitaría a cualquiera. Se sentó en un taburete y le pidió al Barman un vaso de agua, no quería pararse y abrir el fregadero por sí misma, si se paraba caería al suelo y no dudaba que se quedaría ahí hasta que alguien viniera a su rescate. El Barman le puso un vaso llenito de agua sabiendo cómo estaba de mal la chica con bonita voz y ____ la bebió tranquilamente, echó la cabeza hacia atrás y cerró los ojos pero pronto los abrió del golpe que se dio.
-Oww- se quejó y se sobo la cabeza, el dolor se extendió por toda su cabeza.
-Lo siento linda- Ante semejante voz volteó hacia atrás y lo vio ahí, con su típica sonrisa de “soy el macho” y su cara de niño bueno pero a la vez malo, viró los ojos y dejándose de tocar la cabeza se tomó lo que le quedaba de agua.
Minutos después ella volvía a tomar, pero esta vez cerveza, la chica era un roble, un roble fuerte e inquebrantable, pensaba Justin al verla, estaba a su lado viéndola discretamente mientras le tocaba la cintura a Kesha quien le sonreía gratamente, ¿De qué hablaría tanto? Aunque estuviera bonita no tenía la capacidad de darse cuenta de que a él no le importaba lo que dijera, él sólo estaba concentrado en que la morocha de su izquierda no se fuera a caer de la silla cuando no estuviera en sus cinco sentidos.
-Entonces ¿Qué dices Justy?- Eso lo trajo a la realidad, su hermana era la única que le decía así y escuchar ese sobrenombre en los labios de Kesha no era nada bueno, ni lindo, especialmente lindo.
-¿Ah?- Frunció el ceño.
-¿No estabas prestándome atención?- La muchacha alzó los pechos y lo miró indignada- Me acabas de invitar a pasarla contigo y ¿Para qué? ¿Para qué no me escuches?- Él quiso asentir pero sabía que eso no apagaría las llamas de Kesha, entonces se quedó en su lugar y sin poder evitarlo sus ojos viajaron a los labios rojos de ella.
-Cállate- le susurró y se acercó para besarlos pero se quedó sorprendido cuando ella resopló y se giró para perderse entre la gente. ¿Ahora que hizo mal? Miro a su otra chica y la vio que entre cerraba los ojos y dejaba caer pesadamente la cabeza en la mesa. El chico que suponía que estaba en la escuela y se había ofrecido de Barman, quiso tocarla pero Justin inmediatamente tomó a ___ entre sus brazos cuando ella se iba a caer.
-Se te pasaron las copitas Princesa de Mónaco- le dijo con una sonrisa de oreja a oreja, ella lo miró confundida, entonces le rodeó el cuello con sus brazos y dejó caer la cabeza en su pecho, sin duda eso fue más sorprendente que el hecho de que Kesha lo hubiera dejado con las ganas. Miró a su alrededor, la gente se divertía y entre más tarde se hacía más la gente se alborotaba. Buscó con la mirada a Ryan y lo encontró a unas cuantas sillas, veía como él con chulería besaba a la amiga de ____ y se le metía entre las piernas, se acercó y captando su atención con un golpe en la cabeza le gritó:
-Cuida de la casa- Ryan asintió y Justin –con ____ en brazos- subió las escaleras, no era nada del otro mundo que la cargara y menos en su casa, ellos hacían cosas peores en esas mismas escaleras.
Al momento que quiso entrar a su cuarto soltó un juramento, la puerta estaba cerrada, y se maldijo por idiota ¿Por qué no cerró la puerta como lo hizo con la habitación de sus padres? ¡La habitación de sus padres! Se encaminó ahí y efectivamente estaba cerrada, soltó un suspiro, aliviado. Acomodó a ____ en su pierna izquierda y en su brazo izquierdo, y con la mano derecha buscó arriba de la puerta la llave de repuesto. Pero al no encontrarlas se desesperó y ____ se removió, por el peso chocó con la pared y su miembro quedó enterrado en el costado derecho de ella y ahí soltó otro juramente. ¡Maldita sea, que le había dolido! Y con un violento golpe en la puerta la llave cayó, ¡Genial!
Se agachó y sonrió victorioso al tener la llave en su mano, abrió la puerta y cargó de nuevo- y bien- a ____ y con el pie cerró la puerta y le puso seguro. El cuarto estaba a oscuras y el olor a madera y a colonia los rodeo, adaptándose a la oscuridad llevó a ____ a la inmensa cama de sus padres y como si fuera un objeto de porcelana la depositó con cuidado. Alejándose la miró, hermosa, como si fuera una niña pequeña buscó un lugar cómodo y calentito en la cama y escuchó como ella suspiró de satisfacción.

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