- Capítulo 3:
Le dolía la cabeza y todo empezaba a darle giros, seguramente porque ahora su estómago estaba vacío. El maestro después de haberles reprimido a Justin y a ella por haber llegado tarde les metió un castigo el cual era después de clases, por lo que le tomaron en serio cuando dijo que a la próxima los expulsaba, el maestro piters era un buen hombre pero cuando se enojaba, parecía el mismísimo diablo en carne y hueso.
Se acomodó en el asiento cuidando que el vestido no se le levantara, moría por comerse una hamburguesa con doble queso, su estómago hacía ruido y ella no hallaba como callarlo. Justin estaba en esa clase igual, él no se veía cansado pero por dentro él quería correr e irse. Los dos encerrados en un aula no era buena idea pero después de ese maratón no hacían más que sentarse y guardar silencio a la espera de la maestra Flor. ¡Que llegue ya!.
-Buenos días alumnos- La encantadora voz de la joven maestra llenó el salón y todos inmediatamente se pararon.
Ella hizo ademán de que se sentaran y así lo hicieron. ____ lo agradeció, las piernas le temblaban y le preocupaba caer en cualquier instante.
-Hoy les dejaré un proyecto que consiste en la mitad de su calificación, así que tendrán que ponerle todo el esfuerzo y el tiempo. – Todos asintieron y rápidamente miraron a sus amigos, ____ miró a Mishell, su mejor amiga desde que tenía memoria, una porrista al igual que ella y vecina. Por otro lado Justin miró a Chaz, jugador de Fútbol americano, vecino y patán al igual que él.
Soltó un suspiro y algo le dijo a ____ que esta vez iba a ser distinto, diferente. Algo tenía planeado.
-Yo asignaré las parejas ¡Será hombre y mujer! Y como veo que existen dos grupitos que rompen la unión de la escuela, pondré a los que se llevan mal para que se conozcan mejor y se lleven bien.
Todos refunfuñaron, ___ más. Algunas le tenían envidia, en especial la poderosa Kesha, quien no perdía la oportunidad de hacerla quedar mal ante todos. ____ quería paz y ella la revancha, desde que el maestro la había escogido de suplente de la jefa de porristas, la traía contra ____. Ojalá y no le tocara con ella, su trabajo tendría mala nota.
La maestra cuidando la postura, se sentó atrás de su escritorio y abrió su estuche para sacar unas hojas, tenía millones, buscaba las hojas correspondientes al grupo que estaba en su aula. Una vez encontrada los miro a todos, perfecto, estaban los dos alumnos que eran líderes de los dos grupitos que dividían la escuela. Los que no se soportaban, pero ahora los que estaban callados sin gritarse. Tendría que agradecerle al profesor Piters por ponerlos en su lugar.
-Si no me entregan este trabajo, la reprobación es directa. Tienen que sacar una nota alta si quieren graduarse e irse a la universidad después de éste último año. Dos personas que tienen que luchar por su calificación sin depender de nadie más que de los mismos.
Las manos le empezaban a sudar, química no era su fuerte. Menos con la mosqui-muerta de su novia Kesha que le metía mano abajo del mesa-banco doble. Le agarró la mano cuando se dirigía a la bragueta de su pantalón y la empujo lejos, no volvería a sentarse junto a ella nunca más. Alguien ya tenía su atención y era la chica popular con la que una vez salió.
-Empecemos, escuchen con atención si quieren saber los detalles – La maestra se puso sus lentes y empezó a nombrar las respectivas parejas, un grito sonó en lo más alto del cielo cuando se hoyó Mishell con Kesha.
-¡No! ¡Ella y yo no!- Resongó la morena señalando a la rubia teñida Kesha- ¡Me dejará el trabajo a mí! ¡Me hará la vida imposible! – Todos rieron y Mishell los fulminó con la mirada.
-Señorita Patterson, siéntese por favor. Yo mando en ésta clase y se hace lo que digo.
Bueno, por lo menos se había alejado de su novia. No sabía porque le había pedido serlo cuando de novia que consiste en ser dulce y amorosa, no tenía nada. Pronto romperían. Él escuchó con atención los demás nombres pero sus ojos se dirigieron a la morocha que estaba tendida en un solo mesa-banco individual, durmiendo. Sería divertido molestarla.
Sacó su libro y lo arrojó a la mesa que estaba a tres personas alado, detrás de él. Le cayó en el pie y ella de un salto se levantó. ÉL empezó a reír a carcajadas y ella enojada le levantó el dedo corazón. Bien, fue perfecta su puntería.
-Veo que ya se está llevando muy bien con su pareja Bieber – Le dijo la maestra y la sonrisa se le borró del rostro. ¿Pareja? ¿Parker era su pareja? ¡No! La chica popular no.
-¿Qué? – Preguntó incrédulo.
-Tú compañera de trabajo será ___ Parker.
-¡No!, él no, maestra no- El gritó sonó de atrás proveniente de la morocha.
-Callaos o les meto un castigo, dejadme terminar con mi clase- Los regañó la maestra.
Ellos inmediatamente callaron. Miró alrededor del salón, todos estaban con mala cara, a nadie le había agradado sus parejas, esto era tan injusto, se reprochó ____.
-Escogerán un tema del libro y lo tendrán que estudiar y traerlo en maqueta, hojas o como ustedes gusten, echen a volar su imaginación. El trabajo empieza a partir de hoy hasta el lunes próximo, después de ese día no acepto ni uno. Se ponen ahorita con sus parejas y escogen su tema, luego me lo dicen a mí y yo los anoto en mi lista de asistencia.
Todos asintieron y luego se produjo un ruido espantoso; empezaron a mover sus sillas hasta quedar frente a frente con su compañero de trabajo.
-Trabajaremos mañana en mi casa- Anunció ____ a Justin, hoy no tenía ganas de nada.
-¿Por qué no en mi casa? –Preguntó él.
-Porque no quiero ir a la tuya, no quiero ni de chiste volver.
-Desde que cortamos no vas y mi mamá te extraña- Le dijo con una sonrisa que derretiría a cualquier chica, a ella no. – Eso fue más de un año, supéralo ___, lo haremos en mi casa.
-No, me niego a ir. No quiero ir ni hacerlo contigo, no sé ni porque nos escogieron- Ella se encogió de hombros y se tiró hacia atrás con los brazos cruzados- Eres un insoportable e irresponsable.
-Pero no haremos lo que tú quieras princesita.
-Idiota- Murmuró bajito pero logrando que él lo escuchara, eso fue satisfacción para él, le encantaba hacerla molestar.

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