Capítulo 52:
-Creo que alguien anda dolida- Ryan le tocó el hombro, sobresaltándolo.
-Que susto hombre- Se tocó el corazón y soltó una carcajada, Ryan le siguió, estaba tan centrado en el juego que no sabía que pasaba a su alrededor. Asintió hacia donde las chicas jugaban a muerte.
-Kesha se molestó porque andabas con ______ y te acostaste con ella-
-O quizás por su pulsera, no creo que le haya molestado ayer cuando gemía- Los bellitos de su nuca se erizaron al recordar. Meneó la cabeza y apretó los dientes.
-¿Cómo la devolverás Justin?-
-No tengo ni idea, eso es lo que menos me preocupa-
-Tienes miedo de que _____ se entere de todo esto- no le preguntó, lo sabía. Su amigo estaba hechizado desde que habían estado juntos, hasta que pasó lo que pasó y todo se fue a la mierda.
-Sí- Justin alzó las manos y con ellas se talló los ojos, quería tumbarse ahí mismo y dormir, toda la noche pensando y pensando, estaba cansado, hambriento, nervioso y enojado. No podía culpar a nadie más que a él.
-Si piensas que nosotros le soplaremos algo estas equivocado, ya sabemos cuánto te importa- Le dio unas palmadas en el hombro y siguió con la mirada la pelota que caía en las gradas. Punto para el equipo de Kesha.
-Gracias hermano-
-Que pelea- Ryan se mordió el labio cuando vio ese trasero, Mishell se puso en posición y golpeó la pelota, mandándola directo al costado derecho de Kesha.
-¡Maestro! ¡Eso fue a propósito!- Gritó y se inclinó cerrando los ojos, el dolor se extendía.
-¿En serio? De verdad que no me fijé, así como tú con _____- La atacante sonrió dulce, ______ le agradeció mentalmente, esas eran amigas, de las amigas buenas.
-Kesha aguántate, a jugar- El profesor Piters le recriminó y negó con la cabeza. Era un hueso duro de roer, _____ ya tenía morado el ojo derecho, Samanta estaba con Chaz porque se había falseado un pie y del otro equipo 3 se habían retirado por “la brutalidad” según habían dicho, dejando a la mayoría del equipo de _____ y a Kesha con sus clones.
-Algún día se saldrán matando- Chaz les dijo y se levantó de la grada, acercándose a sus amigos, los dos asintieron.
El timbre sonó, interrumpiendo a todos los que hablaban, parando la pelota de voleibol y espantándolos. Pareció que todos suspiraron, _____ se talló la nuca, que dolor tenía. Justin se acercó y como si supiera lo que le ocurría le puso las manos en la espalda y le dio unos pequeños golpes seguido de unos masajes.
-Gracias- Le sonrió _____ cerrando los ojos y echando la cabeza hacia atrás, dándole acceso a Justin para besarla en los labios. Su lugar favorito.
-Hmmmm si esa siempre va a hacer mi recompensa te lo daré cuando quieras, todos los días, todas las horas y hasta minutos- Justin besó su frente.
-Chicos, mañana no habrá ensayo, dejemos que los de Futbol ocupen la cancha.- Avisó el maestro, el equipo entero de Basquetbol gritó- Pero las porristas no corren por la misma suerte. Mañana saliendo de clases.
¿No era suficiente todo lo que habían hecho? Le dolían las manos, las piernas, la cara y el trasero. Estaba segura que ha Kesha igual y a las demás, no entendía porque no podían descansar. ¿Quizás porque se acercan las finales? Le preguntó su mente, buen punto, quizás por eso o quizás porque su profesor era un amante a el sufrimiento.
-Me voy a cambiar- Le dijo a Justin, atrayendo su atención.
-Vale, te espero afuera- Le dio su último beso y antes de que se fuera, una nalgada que le siguió ardiendo hasta los vestidores.
-Justin fue tan tierno, tan rápido y a la vez duro- Kesha rió con sus amigas y salió de una de las duchas, sus amigas no lo podían creer, el famoso Justin que estaba agarrado como perro engañaba a la popular _____ Parker.
-¿De verdad? – Preguntó Yarintzi poniendo sus medias de mallas negras, Kesha asintió y se puso las bragas y el sujetador debajo de la toalla, luego se la quitó y buscó su ropa en un casillero.
-Lo malo es que no encuentro el último obsequio de mi padre, no está por ningún lado- El pecho se le oprimió al recordar su mayor tesoro, encontró su ombliguera y se la puso, luego se colocó el jeans entubado.
-¿El brazalete que siempre tenías en el pie? Ya sabía yo que venías cambiada- Ana Margaret rió y colocó una toalla en su cabello.
-Por esa pulsera insignificante no te preocupes, alégrate que Justin Bieber estuvo contigo cuando tenía novia, cosa que nadie logra- Yarintzi la miró y se puso pálida cuando vio que los ojos verdes de Kesha tiraban fuego.
-Esa pulsera es más importante que todo tu cabello teñido- Le espetó.
-No te muerdas la lengua- Mariana le defendió, ella miró a cada una de sus 3 amigas, malditas insensibles, sabían muy bien su historia y parece que eso les hacía gracia.
-No soy teñida…-
Lo único que alcanzó a decir cuando oyó que alguien abría las puertas de los vestidores, se volteó al percatarse de que estaba al borde de las lágrimas.
-Creo que alguien anda dolida- Ryan le tocó el hombro, sobresaltándolo.
-Que susto hombre- Se tocó el corazón y soltó una carcajada, Ryan le siguió, estaba tan centrado en el juego que no sabía que pasaba a su alrededor. Asintió hacia donde las chicas jugaban a muerte.
-Kesha se molestó porque andabas con ______ y te acostaste con ella-
-O quizás por su pulsera, no creo que le haya molestado ayer cuando gemía- Los bellitos de su nuca se erizaron al recordar. Meneó la cabeza y apretó los dientes.
-¿Cómo la devolverás Justin?-
-No tengo ni idea, eso es lo que menos me preocupa-
-Tienes miedo de que _____ se entere de todo esto- no le preguntó, lo sabía. Su amigo estaba hechizado desde que habían estado juntos, hasta que pasó lo que pasó y todo se fue a la mierda.
-Sí- Justin alzó las manos y con ellas se talló los ojos, quería tumbarse ahí mismo y dormir, toda la noche pensando y pensando, estaba cansado, hambriento, nervioso y enojado. No podía culpar a nadie más que a él.
-Si piensas que nosotros le soplaremos algo estas equivocado, ya sabemos cuánto te importa- Le dio unas palmadas en el hombro y siguió con la mirada la pelota que caía en las gradas. Punto para el equipo de Kesha.
-Gracias hermano-
-Que pelea- Ryan se mordió el labio cuando vio ese trasero, Mishell se puso en posición y golpeó la pelota, mandándola directo al costado derecho de Kesha.
-¡Maestro! ¡Eso fue a propósito!- Gritó y se inclinó cerrando los ojos, el dolor se extendía.
-¿En serio? De verdad que no me fijé, así como tú con _____- La atacante sonrió dulce, ______ le agradeció mentalmente, esas eran amigas, de las amigas buenas.
-Kesha aguántate, a jugar- El profesor Piters le recriminó y negó con la cabeza. Era un hueso duro de roer, _____ ya tenía morado el ojo derecho, Samanta estaba con Chaz porque se había falseado un pie y del otro equipo 3 se habían retirado por “la brutalidad” según habían dicho, dejando a la mayoría del equipo de _____ y a Kesha con sus clones.
-Algún día se saldrán matando- Chaz les dijo y se levantó de la grada, acercándose a sus amigos, los dos asintieron.
El timbre sonó, interrumpiendo a todos los que hablaban, parando la pelota de voleibol y espantándolos. Pareció que todos suspiraron, _____ se talló la nuca, que dolor tenía. Justin se acercó y como si supiera lo que le ocurría le puso las manos en la espalda y le dio unos pequeños golpes seguido de unos masajes.
-Gracias- Le sonrió _____ cerrando los ojos y echando la cabeza hacia atrás, dándole acceso a Justin para besarla en los labios. Su lugar favorito.
-Hmmmm si esa siempre va a hacer mi recompensa te lo daré cuando quieras, todos los días, todas las horas y hasta minutos- Justin besó su frente.
-Chicos, mañana no habrá ensayo, dejemos que los de Futbol ocupen la cancha.- Avisó el maestro, el equipo entero de Basquetbol gritó- Pero las porristas no corren por la misma suerte. Mañana saliendo de clases.
¿No era suficiente todo lo que habían hecho? Le dolían las manos, las piernas, la cara y el trasero. Estaba segura que ha Kesha igual y a las demás, no entendía porque no podían descansar. ¿Quizás porque se acercan las finales? Le preguntó su mente, buen punto, quizás por eso o quizás porque su profesor era un amante a el sufrimiento.
-Me voy a cambiar- Le dijo a Justin, atrayendo su atención.
-Vale, te espero afuera- Le dio su último beso y antes de que se fuera, una nalgada que le siguió ardiendo hasta los vestidores.
-Justin fue tan tierno, tan rápido y a la vez duro- Kesha rió con sus amigas y salió de una de las duchas, sus amigas no lo podían creer, el famoso Justin que estaba agarrado como perro engañaba a la popular _____ Parker.
-¿De verdad? – Preguntó Yarintzi poniendo sus medias de mallas negras, Kesha asintió y se puso las bragas y el sujetador debajo de la toalla, luego se la quitó y buscó su ropa en un casillero.
-Lo malo es que no encuentro el último obsequio de mi padre, no está por ningún lado- El pecho se le oprimió al recordar su mayor tesoro, encontró su ombliguera y se la puso, luego se colocó el jeans entubado.
-¿El brazalete que siempre tenías en el pie? Ya sabía yo que venías cambiada- Ana Margaret rió y colocó una toalla en su cabello.
-Por esa pulsera insignificante no te preocupes, alégrate que Justin Bieber estuvo contigo cuando tenía novia, cosa que nadie logra- Yarintzi la miró y se puso pálida cuando vio que los ojos verdes de Kesha tiraban fuego.
-Esa pulsera es más importante que todo tu cabello teñido- Le espetó.
-No te muerdas la lengua- Mariana le defendió, ella miró a cada una de sus 3 amigas, malditas insensibles, sabían muy bien su historia y parece que eso les hacía gracia.
-No soy teñida…-
Lo único que alcanzó a decir cuando oyó que alguien abría las puertas de los vestidores, se volteó al percatarse de que estaba al borde de las lágrimas.

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