sábado, 12 de julio de 2014

¿Destinados a estar juntos? Cap.37


Capítulo 37:

No lo podía creer ¿Dónde había quedado su fuerza de voluntad? Había cordado alejarse de él y lo primero que hacía era emborracharse e irse a besar a Justin.
Cerró los ojos callando a su consciencia, ella sabía que estaba mal pero era el momento ¡el momento era el momento! Se agarró a la cadera de Justin y cuando él reclamó entrar ella aceptó, abrió su boca y permitió que él le metiera la lengua e hiciera un viaje.
Lo próximo que vino cuando Justin le mordió el labio inferior fue que él la cargara, enrolló sus brazos a el cuello de él y sus piernas en su cadera, no sabía dónde quería llegar pero estar entre sus brazos hacía que perdiera la cordura, y besar sus suaves labios hacían que perdiera la razón. A tientas, llegó a la cama y la depositó ahí sin separarse, subiéndose arriba de ella.
Gimió cuando él empezó a darle de besitos en el cuello y en el hombro, haciendo que aflojara su agarre y sus brazos cayeran a los lados. Justin aprovechó para agarrarle las manos y ponerla sobre la cabeza de ella y enterrarlas en la cama, impidiéndole salir. Aproximó su boca a la de ella pero ____ meneó la cabeza negando, no, no, no. ¿Qué carajos hacía él arriba de ella semidesnudo?

-Quítate- Le susurró, su pecho buscaba aire y sus ojos estaban bien abiertos, Justin abrió los ojos tenso, mierda, mierda, mierda. -¡Que te quites!


-Ya voy, ya voy- La calmó Justin y se sentó a su lado- Lo siento ____... – Pero ella ya no lo escuchaba, se paró de un salto y compuso su ropa, buscando con la mirada la bolsa que contenía su uniforme y sus tenis.

-¿Dónde está?-

-¿El qué?

-Mi bolsa

-¿Qué bolsa?- Ella se giró y lo miró esperando

-La bolsa que dejé ayer aquí-

-No sé, búscala, necesito bañarme- Ignoró los insultos de ella y se metió al baño, recargándose en la puerta, casi la llevaba a la cama sin pensar, todo se le había olvidado cuando tocó sus labios. ¿Qué te pasa Justin?, no pierdas la cabeza, ¡Acumula los puntos!

Salió de la casa tras saludar a los señores Bieber y se encaminó a su auto, paró en seco cuando vio la puerta del conductor. Las palabras estaban con plumón de agua, lo dedujo cuando pasó su dedo en la pintura “Maldita puto”, quien quiera que lo pusiera, no sabía que ella era más virgen que el aceite.
Lo limpió con sus manos, y cuando entró buscó el desinfectante, la única que se le venía a la mente era Kesha ¿Sería capaz de poner eso? Sí, sí lo era. Quizá.

Abrió la puerta de su casa, el olor a alcohol y a fruta la invadió, seguro Sofía había hecho la limpieza, y la televisión sonaba en un partido de Hockey, fue hacia la sala de estar.

-____- la llamó su madre cuando la vio pasar por las escaleras.- Ve a vestirte, nos vamos en 5 minutos.

____ rodó los ojos y asintió, subió las escaleras y le dio un beso seco a su madre en la mejilla, ella estaba impecable con su vestido blanco suelto, primaveral.
Entró a su habitación e inmediato la invadió la soledad, con disgusto se dirigió hacia su armario y sacó una falda blanca floreada larga y de conjunto una blusa pegada del mismo color, fue hacia el baño y se cepilló los dientes y lavó su cara. Se sacó la ropa de pattie y la colocó en el cesto, luego se puso lo que escogió.
Mirándose en el espejo colocó base en su cara y delineador, sombra en los ojos y por último un labial suave. Soltó su cabello y bajó las escaleras, perfecta para un picnik de comida.

Su madre la examinó cuando bajo el último peldaño, había pasado la prueba cuando ella se giró y le indicó que llevara la cesta, que seca.

-Te ves linda princesa- le dijo su papá y ella le beso

-Gracias-

-¿no es por alguien en especial?-

-¡Por supuesto que no!- sonrojada entró a la camioneta de sus padres.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario