Capítulo 17:
El sol se estaba ocultando, la brisa envolvía su cuerpo sin traspasar la tela de su uniforme de deporte. Se colocó bien el tenis y se agarró el cabello con una goma, empezaría primero caminando y luego corriendo, decidió.
Al momento de abrir la puerta, se encontró con el tiempo agradable.
Empezó a caminar por las calles conocidas, saludó a sus vecinos y sonrío a los pequeños niños que jugaban en la acera. Su vecindario era de lo mejor, todos se ayudaban los unos con los otros, todos menos sus padres. Sus padres –Como ya dijo- Eran esclavos del trabajo, si no estaban en una reunión estaban de viajes, de compras, de fiestas, de comidas; lo que quería decir, nunca con ella por más de 2 días. Por más que lo aparentara, ella los extrañaba, ella decía que era feliz pero en el fondo extrañaba esos momentos en familia que pasaba de niña y era obvio que quería volver a pasar esos momentos, ahora se daba cuenta de que todo lo que pedía era imposible.
Empezó a correr mientras escuchaba la música que salía de su iphone, ¿Qué estarían haciendo? ¿Pensarían en ella? ¿Alguna vez se darían cuenta que tenían una hija abandonada? Sino era un problema, era otro. Ella estaba llena de problemas, y muchos deseaban ser ella; patético.
Y lo próximo que vio al doblar hacia la izquierda por un callejón fue el piso.
Justin iba corriendo a toda velocidad, él siempre entrenaba por esos lugares, le gustaba estar aislado escuchando música fuerte para no escuchar los estúpidos pajaritos. Ahora quería concentrarse en nada, sólo quería vivir ese momento. Giró a la derecha y sintió como algo chocaba contra su cuerpo, no le había dolido pero instintivamente se paró y se quitó un auricular.
El mundo era como un pañuelo, pensó al momento de ver a ___ Parker acostada en el piso mirándolo con curiosidad, la miro de arriba abajo, llevaba un juego deportivo azul que le quedaba de muerte y su cabello estaba sujetado, muchas perderían el atractivo vestidas así pero ella simplemente no.
-¿Qué te pasó Parker? ¿Viendo de qué color es el suelo?- Preguntó divertido mientras el sudor recorría su perfecta cara, ella rodó los ojos.
-¿A ti que te pasó? ¿Un camión te atropelló?- Atacó ella al verlo con unos shorts cortos mojados y una sport arrugada, su cabello estaba ligeramente alborotado y el sudor era su segunda piel.
Él con una sonrisa en la cara mostrando todos sus dientes le tendió la mano.
- ¡Whao! de la noche a la mañana sí puede cambiar uno.- Dijo divertida y aceptó la ayudadita.
El sol se estaba ocultando, la brisa envolvía su cuerpo sin traspasar la tela de su uniforme de deporte. Se colocó bien el tenis y se agarró el cabello con una goma, empezaría primero caminando y luego corriendo, decidió.
Al momento de abrir la puerta, se encontró con el tiempo agradable.
Empezó a caminar por las calles conocidas, saludó a sus vecinos y sonrío a los pequeños niños que jugaban en la acera. Su vecindario era de lo mejor, todos se ayudaban los unos con los otros, todos menos sus padres. Sus padres –Como ya dijo- Eran esclavos del trabajo, si no estaban en una reunión estaban de viajes, de compras, de fiestas, de comidas; lo que quería decir, nunca con ella por más de 2 días. Por más que lo aparentara, ella los extrañaba, ella decía que era feliz pero en el fondo extrañaba esos momentos en familia que pasaba de niña y era obvio que quería volver a pasar esos momentos, ahora se daba cuenta de que todo lo que pedía era imposible.
Empezó a correr mientras escuchaba la música que salía de su iphone, ¿Qué estarían haciendo? ¿Pensarían en ella? ¿Alguna vez se darían cuenta que tenían una hija abandonada? Sino era un problema, era otro. Ella estaba llena de problemas, y muchos deseaban ser ella; patético.
Y lo próximo que vio al doblar hacia la izquierda por un callejón fue el piso.
Justin iba corriendo a toda velocidad, él siempre entrenaba por esos lugares, le gustaba estar aislado escuchando música fuerte para no escuchar los estúpidos pajaritos. Ahora quería concentrarse en nada, sólo quería vivir ese momento. Giró a la derecha y sintió como algo chocaba contra su cuerpo, no le había dolido pero instintivamente se paró y se quitó un auricular.
El mundo era como un pañuelo, pensó al momento de ver a ___ Parker acostada en el piso mirándolo con curiosidad, la miro de arriba abajo, llevaba un juego deportivo azul que le quedaba de muerte y su cabello estaba sujetado, muchas perderían el atractivo vestidas así pero ella simplemente no.
-¿Qué te pasó Parker? ¿Viendo de qué color es el suelo?- Preguntó divertido mientras el sudor recorría su perfecta cara, ella rodó los ojos.
-¿A ti que te pasó? ¿Un camión te atropelló?- Atacó ella al verlo con unos shorts cortos mojados y una sport arrugada, su cabello estaba ligeramente alborotado y el sudor era su segunda piel.
Él con una sonrisa en la cara mostrando todos sus dientes le tendió la mano.
- ¡Whao! de la noche a la mañana sí puede cambiar uno.- Dijo divertida y aceptó la ayudadita.

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