viernes, 11 de julio de 2014

¿Destinados a estar juntos? Cap.27


Capítulo 27:

Por la insistencia de Mishell y Samanta estaba aparcando su coche en la mansión Bieber, apagó el motor y salió del mismo pero antes había tomado su bolsa donde tenía su ropa y su teléfono, se aconchó en la puerta del auto y llamó a su casa.

-Casa Parker ¿En qué puedo ayudarle?- La simpática voz de Sofía le respondió.

-Sofí ¿Está mamá o papá?-

-¿Señorita ____?- Preguntó y ___ asintió respondiendo un corto ‘sí’- No señorita ___, no están, siguen en la cena.

Ahora no sintió el vaso cayéndose y provocando un estruendoso sonido, ahora sintió como si unos elefantes la pisotearan por dentro, la desilusión era la palabra correcta.

-Bueno- Cortante y fría respondió y la curiosidad embargó a Sofía, a la niña ____ le pasaba algo pero no era de su asunto, asín que guardó silencio para que ella siguiera.- Llegaré tarde, cuando ellos regresen dígale que estoy en una fiesta, que no me esperen.

Colgó la llamada e inmediatamente sintió un nudo en la garganta asfixiándole. Las ganas de llorar le entraron pero no podía permitirse el lujo de llorar y menos en el patio de los Bieber, estaba segura que habían cámaras por todos lados. Caminó erguida hacia la mansión escuchando la música mientras trataba de sofocar un sollozo.
Música, lista.Karaoke, listo. Comida, lista. Quitar los objetos caros de lugares peligrosos, listo. Cervezas, listas. Condones en cada cuarto, listo. Cerrar el cuarto de sus padres, listo. Dejar a Jazzy y a Jaxón con la vecina, listo. Apagar las cámaras de su casa, listo. Siguió viendo la lista larga que tenía entre sus manos, sus padres lo habían dejado hacer la fiesta sólo porque ellos no estarían, habían ido a una cena de gala y le habían advertido que no querían nada roto o su cuenta lo pagaba.

Fue difícil para él alejar a Kesha de su lado, lo estaba hostigando, con sus jaladas le había hecho sangrar de nuevo la nariz y había provocado que las costillas le dolieran más. Por lo mismo había cambiado su bandita y había puesto una crema ‘especial’ para los dolores musculares. No la soportaba más, esa chica estaba extremadamente loca, ni sabía dónde se había escondido esta vez y ni le importaba, lo que estaba en su cabeza ahora era Parker, ____ Parker, no la había visto después del juego, ella lo había abrazado y felicitado pero luego se había salido. Quería que estuviera aquí, en su fiesta, en su casa.

-¡Bieber! –Chilló, era una voz femenina y suave, cálida a la vez. Apartó la vista de su libreta y miró a la pelirroja, era Victoria Madisson, la chica que antes fue su mejor amiga, la chica que fue mejor amiga de ____ y de él, la chica que se había mudado y nunca la había vuelto a ver.

-¿Victoria?- Preguntó extrañado y sorprendido, la abrazó y hundió su cara en el pelo de ella.

-Cuanto de extrañé tonto- Le susurró en el oído por la música.

-¿Qué haces aquí?- Incómodo él se separó y la llevó a la sala de estar pero luego se dirigió a las escaleras ya que la sala estaba llena de gente. Se sentó con ellas en el tercer escalón y gritó- ¿No estabas en los ángeles?

-Me mudé de nuevo aquí, mi padre compró un rancho cerca de sus empresas- Explicó y encogiéndose de hombros lo miró con esos ojos azules, azules como el cielo- Luego me enteré que el gran Bieber hacía una fiesta y no dude en venir – Rio, la gloriosa risa entro por sus oídos y él le sonrió.

Miró hacia el frente y observó cómo ___ Parker entraba en su casa y de inmediato su atención quedó clavada en ella.

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